En memoria de San Leonardo Murialdo: “En los niños y jóvenes vemos el encuentro real con Jesús”

En medio de la crisis sanitaria que vive el mundo entero, la Familia Murialdina de Chile recordó a su fundador.

El 18 de mayo la Iglesia recuerda en el santoral y en la liturgia del día a San Leonardo Murialdo.

Más de 130 personas desde las obras murialdinas de Chile se congregaron virtualmente para vivir un momento de oración, reflexión y gratitud por el carisma murialdino.

El P. José Guajardo, Capellán del Liceo Leonardo Murialdo de Recoleta, e Ignacio Aragón animaron el momento vía zoom.

Ignacio entregó algunas reflexiones de la vida de San Leonardo como “Hacer de lo ordinario, algo extraordinario es una de las reflexiones que anima permanentemente el quehacer de los profesores, profesoras, religiosos y colaboradores en la misión del carisma”.

“Los miembros de la Familia de Murialdo sabemos que en los niños y jóvenes vemos el encuentro real y cercano con Jesús” así se vive la misión en la educación legada por el Fundador comentaba Ignacio.

La paciencia, dulzura y bondad son elementos que se encuentran en cada una de las personas que buscan expresar el carisma murialdino. Así lo expresaron jóvenes desde Italia, Valparaíso, Requinoa y Mendoza quienes entregaron testimonios de sus vidas murialida.

La profesora Úrsula Estevens, de la obra de Recoleta, reflexionó de los fundamentos eucarísticos en la vida de San Leonardo Murialdotenemos el fuego de encender el amor de Jesús en la Eucaristía”

El Papa Juan Pablo II en el cumplimiento de los 150 años del nacimiento de San Leonardo Murialdo entregó un mensaje que decía así:  “La santidad consiste, primeramente, en vivir con convicción la realidad del amor de Dios, a pesar de las dificultades de la historia y de la propia vida”.

Una característica de “San Leonardo Murialdo es el afán pedagógico. Fue, sin duda, un gran educador, como Don Bosco, y dedicó su vida entera a la educación de los niños y de los jóvenes, convencido del valor del método preventivo y de la orientación cristocéntrica” decía San Juan Pablo II II.